Jardín Botánico UACh: La Naturaleza Necesitaba una Pausa,

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Producto de la pandemia de COVID-19 se generaron a nivel global cambios en la forma de trabajar, de enseñar y de realizar nuestras actividades cotidianas, entre ellas, las relacionadas al esparcimiento y el uso de espacios naturales. Uno de estos lugares es el Jardín Botánico ubicado en el Campus Isla Teja de la Universidad Austral de Chile (Valdivia), el que es administrado por la Facultad de Ciencias, y que es reconocido por su valor científico y turístico. Tradicionalmente es visitado por miles de personas a lo largo del año, cosa que no ocurrió desde marzo de 2020, debido a las restricciones de acceso a los recintos universitarios. Durante este tiempo la propia naturaleza se encargó de hacer suyo este espacio. 

Un respiro necesario.

Con más de un año sin personas que recorran sus senderos, el Jardín Botánico UACh comenzó a recuperar terreno, a crecer en su vegetación y aumentar su fauna silvestre, una suerte de renacer sin la intervención humana que también trajo con ello el deterioro y caída de muchos árboles de larga data.Con el retorno a la presencialidad, se han retomado las tareas de habilitación y “puesta a punto” de este atractivo lugar de la ciudad. Es así como se realizó un balance y estudio de seguridad para permitir nuevamente las visitas al interior de las diez hectáreas que abarca dicho jardín. Las observaciones preliminares dieron por resultado que al estar lejos de la mantención y producto de los intensos temporales de dos inviernos consecutivos existe gran número de árboles caídos y otros en riesgo de caer.

Bajo este escenario, la Dra. Paula Villagra, directora del Jardín Botánico UACh, indicó que “tiene muchas napas de aguas subterráneas, por eso no tenemos que regarlo. Pero también se produce que muchas especies se pudren, caen o quedan ubicadas en lugares que son muy peligrosos para el paso de personas. Después de un año, eso se acumuló”. Este tiempo de pandemia fue un respiro, la ausencia de personas visitando el jardín ayudó a que la naturaleza retomara su curso.

Carolina Apablaza, encargada voluntaria del Banco de Semillas del Jardín Botánico comentó que “el jardín se veía -para los ojos de cualquier persona de afuera- un poco abandonado, pero eso sirvió para que varias zonas se recuperaran, así que para el botánico fue muy bueno haber tenido este periodo de descanso (…) Por ejemplo, había zonas que estaban bien erosionadas porque la gente de abre camino y no sigue los senderos demarcados”.

Tal y como mencionan las profesionales, la falta de presencia humana ha generado otros efectos. Especies de aves que habían estado largo tiempo ausente, como el “Pitío”, un carpintero (Colaptes pitius) muy difícil de divisar durante el último tiempo, volvieron a habitar este espacio. Además, también se ha divisado una pareja de zorros (Lycalopex fulvipes) y sus crías deambulando con total libertad.

Visitas guiadas.

Hoy el Jardín Botánico tiene un sector seguro de una hectárea, bajo la cual emerge un único sendero que va desde el acceso bordeando la parte central, llega al sector de plantas medicinales y retorna a la entrada principal. Además, cabe recordar que el establecimiento universitario aún es un espacio con acceso controlado. Es así como la administración del recinto, con autorización del Comité de Prevención y Monitoreo del Coronavirus UACh, definió realizar visitas guiadas gratuitas pudiendo recibir a 50 personas diarias, todas con pase de movilidad, las cuales -previa inscripción- se dividen en grupos de 10 personas, quienes ingresan en horarios específicos (9:45, 11:30, 13:45, 15:30 y 17:15 hrs.), sólo durante los días sábado y domingo. 

“Estamos tratando de hacer todas las gestiones para abrir el jardín a la comunidad, dentro de los protocolos sanitarios que rigen a la Universidad gestionamos las visitas guiadas de sábado y domingo, lo cual ha sido muy positivo”, resaltó Villagra.

Los recorridos guiados los lidera el profesional Patricio Torres M., Doctor en Ciencias Forestales, quien destaca el gran interés por parte de la comunidad para participar en ellos.

“Las visitas guiadas se han transformado en un espacio de encuentro con el jardín, muy solicitado por las personas que vienen a visitarnos de Arica a Punta Arenas, como también del extranjero. Tras la apertura de estos espacios por el plan paso a paso, el dar orden y cumplimiento a protocolos ha sido clave para el ingreso de visitantes que gozan de la belleza, como el valor educativo del jardín, labor que cuenta con el apoyo de voluntarios estudiantes de la Facultad de Ciencias”, destacó Torres. El profesional añadió que “es importante que las personas sepan lo limitado de los recorridos por el deterioro de varios senderos producto de la caída de árboles, es parte de un proceso natural producto de los años que muchas especies tienen. Eso sin duda se transforma en un peligro y con ello el riesgo de accidentes. Por eso estamos trabajando y esperamos que la comunidad que quiera visitarnos así lo entienda”. 

En este mismo aspecto, para poder agendar la visita la administración del jardín abre el proceso de inscripción mediante un formulario el que se publica todos los jueves en sus redes sociales de igual manera se encuentra habilitando la casilla de correo electrónico: jardinbotanico@uach.cl. para más consultas e información.

Los cambios evidentes.

A diferencia de un “parque”, el Jardín Botánico UACh es un centro de investigación dedicado al estudio de la diversidad florística de Chile, su conservación y restauración, por tanto, su foco es generar conocimiento, como educar a las nuevas generaciones y prestar servicios relacionados con estas materias. En esta línea, alberga tanto vegetación nativa y exótica, con un total de unas 950 especies de plantas, separadas en colecciones como: Jardín de Mirtáceas, de Proteáceas, comunidades de Chile Central, Bosque Magallánico, plantas medicinales, Coníferas chilenas y el Bosque Valdiviano.

En torno a la reapertura masiva, la directora del Jardín Botánico es clara en manifestar el interés en que pueda ser visitado libremente y está dentro de las metas a corto plazo. “Nosotros queremos que la gente vuelva libremente, pero a un jardín botánico seguro. Queremos fomentar una campaña que eduque a la comunidad y entienda las diferencias entre un jardín botánico y un parque, por ejemplo. Donde cada especie es un patrimonio y parte importante de una colección, son semillas traídas de otros lugares, cada especie es importante y merece un cuidado”, señaló la Dra. Villagra.