ASENAV y Antarctica21 inician construcción de lujoso crucero híbrido-eléctrico

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Se trata del Magellan Discoverer, la primera nave de su tipo en construirse en Chile con un sistema de propulsión híbrido-eléctrico, de la mano de ASENAV. La unidad se suma a la flota de Antarctica21 y busca promover el turismo responsable en el extremo sur del país y, junto con ofrecer cómodas instalaciones, tendrá muchos menos emisiones y aprovechará la energía generada en la navegación para disminuir su impacto en el ambiente.

Chile tendrá un nuevo crucero de lujo, sustentable y capaz de transportar a más de 160 personas a la Antártica. Se tata del Magellan Discoverer, una embarcación que nace de un acuerdo entre ASENAV y Antarctica21 y que este 8 de febrero tuvo su primer corte de plancha.

Con un lanzamiento programado para abril de 2026 y una entrega para septiembre de ese mismo año, esta nave ubicará otra vez a Chile en la vanguardia tanto en materia de I+D como de turismo sostenible, pues este es el primer crucero construido en el país con propulsión híbrida-eléctrica: y con sistemas de aprovechamiento de energía: esto significa que disminuye las emisiones y mejora las condiciones energéticas para conseguir un bajo impacto en el Continente Blanco.

Junto con promover el desarrollo del turismo sostenible para la Región de Magallanes y la Antártica chilena, la embarcación -que se sumará a la flota de Antarctica21 para explorar esa parte del mundo- tendrá una capacidad máxima de hasta 96 pasajeros a los que se sumarán 67 miembros de la tripulación, teniendo espacio total para 163 personas. No obstante, para los aero-cruceros de Antarctica21 hacia el Continente Blanco se privilegiará el transporte de hasta 76, ofreciendo una inolvidable experiencia a cada uno de ellos.

La nave destacará por sus lujosas instalaciones, que incluyen desde gimnasio y sauna con visión panorámica, habitaciones mucho más espaciosas, además de lugares de esparcimiento como restaurantes, salones de juego o incluso una jogging track, desde donde se podrá apreciar el entorno mientras se realiza la excursión a uno de los territorios más australes del planeta.

Innovación “made in Chile”

Diseñada por la compañía chilena ASENAV, la nave tendrá dimensiones de 94 metros de largo (eslora), 17,20 metros de ancho (manga) y 30,5 metros de altura, siendo así uno de los cruceros más imponentes en su tipo. Y como el objetivo era cumplir con los requerimientos y forma de operación de Antarctica21, esta nave destaca por sus bajas emisiones, es eficiente desde el punto de vista energético y, además, muy cómoda para los pasajeros.

De hecho, uno de los elementos diferenciadores de esta nave es su sistema de estabilización: como fue diseñado para las condiciones específicas en que operará el barco, mediante una solución de ingeniería de alto nivel, la nave presentará mucho menos movimiento al navegar por sectores donde las aguas se comportan de manera irregular, como el mar de Drake.  De esta manera, la experiencia al pasajero será mucho más cómoda al incluir un menor movimiento.

No es todo. Además de generar menos emisiones de CO2 a causa de su propulsión híbrido-eléctrica, destaca también por tener un sistema de heat recovery para recuperar el calor generado en los gases de escape y usarlo en el calentamiento de aguas. Algo similar ocurre con la calefacción en salas y cabinas, pues se utilizarán intercambiadores de calor para recolectar el aire temperado antes de su expulsión al exterior, aprovechando hasta un 30% de ese aire que solía perderse con la ventilación.

Además, la embarcación contará con ascensores equipados para capturar y convertir la energía generada durante el frenado en electricidad, recargando las baterías de la nave, que se ubicarán en dos bancos. Con ello, la propulsión permitirá una navegación más sigilosa, ideal para la observación de especies como delfines y ballenas, o bien, para asegurar un correcto descanso de los pasajeros.

Junto con cumplir la norma más exigente sobre emisiones que hoy está vigente en Europa, EE. UU y Canadá, la IMO Tier III, se equiparon todas las partes que tendrán contacto con el mar con power packs hidráulicos y aceites biodegradables, evitando la contaminación del agua. Lo mismo ocurre, de hecho, con el líquido refrigerante de los equipos para el frío, pues son todos ecológicos.

Cabe mencionar además que para su propulsión se usarán dos potentes motores principales de MAN y los innovadores Azipods® de ABB, junto con un Sistema de Almacenamiento de Energía basado en baterías de Corvus.

Declaraciones

Heinz Pearce, gerente general del astillero responsable de su construcción, indicó que “una vez más estamos demostrando que en Chile tenemos un muy buen potencial para diseñar y construir naves innovadoras, que marcarán pauta a nivel planetario. Este crucero, que será único en el mundo, nos instala como un astillero de referencia dentro de la industria marítima pues demuestra de manera concreta que somos capaces de ofrecer la mejor solución a las necesidades de los armadores, combinando sus requerimientos con los de un planeta que nos exige avanzar cada vez más hacia una industria con más innovación y desarrollo sostenible”.

Por su parte, Jaime Vásquez, presidente de Antarctica21, sostuvo que “este barco nace de nuestro compromiso inquebrantable de satisfacer las crecientes expectativas de nuestros huéspedes. Equipado con la última tecnología, Magellan Discoverer fortalece nuestra responsabilidad con la sostenibilidad mientras ofrecemos total comodidad a nuestros viajeros. Con sus características técnicas modernas y avanzadas, representa nuestro esfuerzo continuo para brindar experiencias incomparables en la espectacular región antártica”.

Cabe mencionar que la alianza entre Antarctica21 y ASENAV ya suma su segunda nave sostenible con miras a promover el turismo en la Antártica. El primero fue el crucero Magellan Explorer, el que está hoy en operaciones y que destaca por disminuir su impacto ambiental mientras opera en la parte más austral del mundo. Por esta nave ASENAV obtuvo el Premio AHK de Sustentabilidad para grandes empresas de 2023, que reconoció el trabajo de disminución de huella de carbono y tratamiento de aguas.